Seguramente te has preguntado porqué no rinde el sueldo de los godinez en la actualidad, mientras que algunas décadas atrás, los trabajadores asalariados podían darse el lujo de pagar muchas cosas y sobrevivir con dignidad a la quincena.
La respuesta está en los hábitos. Si deseas ser altamente productivo, debes empezar a cambiar tus hábitos, que son patrones inconscientes que repetimos constantemente y que sin darnos cuenta nos mantienen en jaque.

Aquí te dejo algunos tips que podrás implementar en tu vida para hacerla rendir más.

1. Aprende a planear y presupuestar

Poca gente se da a la tarea de planear y presupuestar sus gastos. Compran sin pensar en cómo pagarán, muchas veces bajo la ilusión de una tarjeta de crédito, que como no saben utilizarla, los vuelve esclavos.
Haz tu plan mensual, quincenal, y hasta semanal, y anota todo lo que gastas, por pequeña que sea la cantidad.
Te harás consciente de tu forma de gastar y te ayudará a priorizar y evitar consumos innecesarios.

2. Compra calidad, no marca

Las marcas resultan toda una tentación, porque nos han vendido la idea de que el adquirirlas, nos permite incrementa nuestra imagen.
Checa en varios sitios aquello que deseas comprar y analiza calidades, sin importar si son o no de marca. Te sorprenderás al descubrir tantas cosas excelentes a precios razonables.

3. Comparte automóvil

Uno de los gastos más insidiosos es el de la gasolina. Y, pues resulta indispensable cargar este preciado combustible, si o sí.
Podrías empezar a compartir tus viajes al y del trabajo. Así todos cooperan y felices y contentos.

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4. Organiza tus actividades y concentra tareas x viaje

Muchas veces damos vueltas y más vueltas en nuestro auto, por no saber organizar nuestras actividades.
Busca hacer lo más posible cada que tengas que salir. Así ahorrarás tiempo y dinero.

5. Ahorra una parte de tu sueldo

Aunque pienses que no puedes ahorrar, porque apenas y te alcanza con lo que percibes, oblígate a apartar aunque sea un porcentaje mínimo para el ahorro.
Este hábito te formará disciplina, además de una lanita para imprevistos o para darte un premio de vez en cuando.