* El “Dron Kamikaze” puede volar hasta a 130 kilómetros por hora

La tecnología avanza a pasos agigantados, incluso en áreas que quizá sería mejor que se mantuvieran sin cambios.

Un ejemplo de lo anterior es el armamento militar que año con año presenta avances de terror.

Tal es el caso del nuevo dron militar, cortesía del consorcio ruso Kaláshnikov.

Según el medio RBC, dicha organización presentó su nuevo dispositivo, llamado KYB, durante la exhibición internacional de armas IDEX, en Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos.

Sin embargo, lo hizo con un pequeño detalle: con un modelo a escala 1:2; es decir, el dron mostrado es de la mitad del tamaño del real.

Además, la principal característica de este artefacto volador es que se trata de una bomba.

Tal como se oye, el dron explota al alcanzar su objetivo.

Si a eso le añadimos 30 minutos de autonomía de vuelo y una velocidad de entre 80 y 130 kilómetros por hora, entonces tenemos una arma letal.

Aquí las imágenes del funcionamiento del artefacto y de su explosión:

Además de la velocidad y la autonomía de vuelo, el dron KYB tiene otras características únicas.

Sus dimensiones reales son de 1.210X950, con 165 milímetros de grosor.

Por otro lado, tiene un rasgo que lo hace aún más aterrador…

Sudor frío

El dron KYB es capaz de llevar una carga máxima de tres kilogramos.

Y gracias a su autonomía es capaz de entregar un paquete antes de estallar.

Sin embargo, podría cargar más explosivos para provocar un estallido aún mayor.

Imagen: Captura de pantalla