Desde el 2015 la Ciudad de México cuenta con 100,000 sitios con conexión WiFi gratuita, a los que todos podemos ingresar sin costo alguno con sólo proporcionar algunos de tus datos personales.

Además, las 11 líneas del transporte colectivo metro cuentan ya con este servicio proporcionado por AT&T. Estos hot spots, sumados con los que proporcionan los particulares en centros comerciales y otros negocios dan un amplia cobertura, por lo que es sencillo pensar que son una buena opción en caso de que te acabes los datos de tu servicio telefónico.

Pero lo barato cuesta caro. En realidad lo que estás dando a cambio de obtener internet “gratis” es tu privacidad y en algunos casos, tu seguridad.

Datos como tu correo electrónico y a veces tu edad y género son parte de una estrategia de marketing de algunas marcas y negocios, pero al dar click o descargar y aceptar cualquier contrato de privacidad, tu equipo podría “contraer” cualquier cantidad de virus que aprovechan este tipo de anuncios. Y son contagiosos.

  • Spyware.- Es un tipo de software invasivo que al llegar a tu equipo se activa con ciertas aplicaciones o acciones y recopila información de tu teléfono como ubicación y contactos. Dependiendo de la cantidad de aplicaciones que tengas es más efectivo este tipo de software.
  • Malware.- Todo tipo de software malicioso, o que contenga funciones desconocidas o que provoquen algún tipo de daño en tu equipo es un malware. La mayoría de las veces no nos damos cuenta al “contraerlo”, pero esto cambia con el tiempo. Estos son los casos en los que tu celular se vuelve lento o en los que apaga la app que estás utilizando sin que se lo indiques.
  • Llamadas inesperadas.- No son exactamente las llamadas que recibes de Telcel o de Movistar, pueden ser de cualquier otra compañía, a la que, sin darte cuenta, le proporcionaste tus datos.
  • Un teléfono zombie.- Así es, de un día para otro, tu teléfono puede ser parte de una red criminal a nivel nacional.

Desde el 2014 diversos dispositivos conectados a internet en el país han sido atacados por un tipo de malware que pone a los celulares a las órdenes de hackers que sólo esperan un buen momento para “visitar” masivamente un sitio y dirigir un ataque en su contra: Esto se conoce como un ataque DDoS, como el que tiró “todo” internet en el 2016.