* Una influencer se puso a llorar porque le bloquearon la cuenta de Instagram y ahora deberá trabajar como la gente normal, aunque alega otros motivos.

El ideal de los “chavos” de hoy es llegar a ser influencers, es decir, vivir de su carita y de lo que “les gusta hacer”.

Incluso, la generaciones anteriores, o todos más bien, nos burlamos de ellos cada que algo como esto sucede.

La historia de hoy trata sobre Jessy Taylor, una joven influencer de Instagram que lloró a mares porque le bloquearon la cuenta.

Jessy tenía 113 mil seguidores en cuenta, pero alguien decidió denunciar su cuenta y esta fue bloqueada.

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My old acct was deleted

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Pero ella no se quiso quedar callada y utilizó la plataforma de YouTube para expresar su sentir.

Entonces, la grabación es básicamente ella, llorando como Magdalena, y diciendo que sólo de eso vive.

Aunque el matiz viene después, pues argumenta que eso la obligaría a regresar a las calles a trabajar, y ella no quiere.

Confiesa entre lágrimas que era una prostituta y que gracias a Instagram y su trabajo como influencer pudo salir de eso.

“Mi familia me abandonó y varias personas me dieron la espalda dejándome sola (…) tengo deudas que superan los 20 mil dólares, no tengo un título porque no pude estudiar una carrera”, dijo Taylor.

En redes sociales surgieron muchos comentarios al respecto, incluso alegaron que todo era falso y que su vida era de opulencia.

Unos más le dijeron que mejor buscara trabajo en vez de causar lástima.

Finalmente, Taylor decidió abrir otra cuenta de Instagram, para intentar retomar su oficio.

Foto: Instagram.com/duhitsjessy