Muchas personas deciden no ahorrar a causa de percibir un salario mínimo con el que apenas les alcanza para sobrevivir la quincena. Pero qué pensarías si te digo que sí se puede y que es más sencillo de lo que te imaginas.

La clave para comenzar a tener una cultura financiera es desapegarnos de los malos hábitos que nos hacen gastar más de lo que recibimos.

Lo ideal es que mínimo ahorres el 10% de tus ingresos, esto para crear un fondo de emergencia, el cual es sumamente necesario y es un hábito que todas las personas deben tener.

Si quieres saber los beneficios de contar con un fondo de emergencia: La importancia de contar con un fondo de emergencia

Un gran reto sin duda es ahorrar cuando se percibe muy poquito; aquí te dejamos 4 consejos para ahorrar aunque ganes muy poca lana.

1. Un registro de entradas y salidas

Documenta todos tus gastos, recuerda que la regla de oro es no gastar más de lo que ganas. Hacer un registro de todas tus percepciones, te ayudará a eliminar los gastos innecesarios e incluso a mejorar tus hábitos financieros.

2. No compres comida, llévate un godi-pack

Tener un trabajo godín conlleva levantarnos temprano y en la hora de comida, ya sea consumir en el comedor de la empresa, en una cocina económica, o en restaurantes con menús ejecutivos.

Pero te recomendamos mejor planear un menú semanal y lo prepares desde casa; te saldrá mucho más económico de lo que piensas. Así que no compres comida diario, lleva tu godi-pack, que además te ayudará a comer más sanamente y llevar una vida fit.

También te puede interesar: CÓMO ENTRARLE AL MUNDO FITNESS; ¿ACEPTAS EL RETO?

3. Evita las compras innecesarias

A todos nos gusta consentirnos, pero evita las idas a los centros comerciales ya que existen compras irresistibles que resienten nuestra cartera.

No des tarjetazos, recuerda que si deseas adquirir alguna prenda, mercancía, aparato electrónico o lo que sea es mejor ahorrar un par de meses y así no te desfalcas ni comprometes tu cartera.

4. Ahorra lo más que puedas

Esto lo puedes hacer con el simple cambio de hábitos, un ejemplo es que intentes bañarte un minuto menos del tiempo que sueles hacerlo, esto te hará ahorrar agua y gas.

También apaga las luces si no las ocupas, un minuto puede hacer la diferencia en tu estado de cuenta.

Compara los precios del supermercado y elige tus mejores opciones. No desperdicies comida, intenta comprar lo justo para que no se vea afectada tu cartera.