El presidente, Andrés Manuel López Obrador, fue abucheado este sábado durante la inauguración de el estadio de béisbol Alfredo Harp Helú.

Este es el primer gesto de rechazo popular que se recuerda desde su abrumador triunfo electoral en julio pasado.

López Obrador está habituado a ruidosas muestras de apoyo casi en cada lugar que visita y con altos índices de aprobación. En esta ocasión debió responder a los notorios gestos desaprobatorios de miles de asistentes al nuevo parque que se impusieron a las ovaciones.

“No voy a hablar mucho porque hay algunos aficionados de la porra del equipo fifí, pero la mayoría de la gente está a favor del cambio y está a favor del béisbol”

López Obrador lanzó la primera pelota en el estadio Alfredo Harp Helú, sede del equipo Diablos Rojos de México, que estrenaron su nueva casa con un juego de preparación ante un equipo de prospectos de los Padres de San Diego de las Grandes Ligas estadounidenses.

“Les voy a seguir lanzando pelota lisa y recta de 95 millas por hora y curvas. ¡Vamos a seguir ponchando a los de la mafia del poder!”

“Amigos y amigas, beisbolistas mexicanos, me da mucho gusto inaugurar este extraordinario estadio de béisbol”, dijo el mandatario, conocido por sus iniciales como AMLO, quien se paró en el centro del diamante vestido con una chaqueta escarlata de los Diablos.

En su discurso, se comprometió a impulsar “todos los deportes”, pero enfatizó su respaldo “al béisbol infantil, juvenil, amateur y profesional”.

Después de su breve discurso, situado debajo del montículo, López Obrador cumplió con el protocolo de la primera pichada. El cátcher fue el empresario Alfredo Harp Helú, dueño de los Diablos Rojos e impulsor del béisbol profesional en México.

Imagen: Notimex