Esto es dilema de muchos oficinistas, ¿comer en la fondita o llevar mi tupper? y es que a lo largo de la quincena estar gastando diario para comer fuera, o comer sólo tacos toda la semana, no es sano ni para tu cuerpo ni para tu cartera.

Antes de rechazar la idea de cargar con tu lonchera deberías analizar si tienes la capacidad monetaria para poder sostener tus comidas diarias en la calle.

Si ya sacaste cuentas del total de tu quincena, le restaste los gastos fijos como renta, luz, gas, pasaje, deudas, diversión, ahorro, ahora si puedes elaborar un presupuesto para gastar en comidas diariamente.

Ese presupuesto debe ser inamovible y no podrás invertirle dinero de más, si en el día te fijaste un monto de $100, debes incluir las chucherías y el cigarrito, pues eso no se va a pagar solo.

Checa bien las opciones que tienes para comer alrededor de tu trabajo, checa precios y sí, calidad, tal vez dos pesos de más por una mejor comida hará que todo valga la pena.

Toma un día de esa semana como “libre” en el que puedas comer tacos, hamburguesas, para que no te haga tan pesado ver todos los días a Doña Pelos, bueno si es que no sigues una dieta estricta.

Si no desayunas en casa y todos los días pasas por un sándwich y el café con Carnation, debes sumar ese gasto a tu presupuesto diario de comida.

Destinando el monto semanal para tus comidas te darás cuenta de cuánto en verdad puedes gastar y así definir si te conviene más llevar tupper o ir a la fondita.