¿Cuántas veces al estar trabajando en una oficina has utilizado tus audífonos para escuchar algo de música?

Esta es una práctica cada vez más común en los espacios laborales, aunque el debate se ha mantenido entre los que apoyan la idea de que ayuda a la concentración y los que desaprueban el hecho.

Pero… ¿Escuchar música afecta nuestra productividad en el trabajo?

Un estudio realizado por Teresa Lesiuk, profesora del programa de musicoterapia de la Universidad de Miami, describe los efectos de escuchar música y el desempeño laboral.

La investigación señaló que las personas que escucharon música durante su jornada, terminaron sus labores con mayor rapidez, contra los que no lo hicieron.

Un estudio, aplicado a 41 hombres y 15 mujeres es su entorno laboral, concluyó que hubo efectos positivos de la música en su rendimiento.

Los resultados señalan que la calidad del trabajo fue más bajo sin música, además se reveló que escuchar música puede causar un humor positivo y una mejor concentración mientras se trabaja.

A pesar de los resultados de la profesora, Teresa Luk, otras investigaciones apuntan a que la concentración puede perderse al escuchar música.

Healthcare, una revista digital especializada en salud, cita al profesor de la Universidad de Stanford, Clifford Nass, quien señala que la tecnología afecta la capacidad humana de concentrarnos en una sola tarea.

“Incluso escuchar música en el trabajo puede ser perjudicial. La música con letras, señala, impide el pensamiento cognitivo. Por lo tanto, quédese con los clásicos o Muzak”, según cita la publicación. 

En cambio, la Dra. Anneli B. Haake, especialista en psicología musical, realizó un estudio sobre los efectos de la música en el área laboral y determinó que esto sí es positivo, dependiendo de lo que se escuche.

Ella señala que existen diversos factores que podrían incidir en la forma en que se es productivo en una oficina o no; por ejemplo, la estructura musical. La Dra. Haake sugiere en su estudio que si una canción es compleja podría causar molestia a quien la escucha.

La letra de las canciones podría ser un factor de distracción, ya que en ocasiones podría detonar pensamientos y asociaciones a algunos recuerdos.

En cambio, las personas con un conocimiento de formación musical, podrían distraerse para escuchar una melodía con mayor detalle. Lo mismo sucedería con las personas que asocian el ocio con la música, por lo tanto podrían distraerse de sus labores.

Haake también sugiere que si una persona tiene como hábito escuchar música mientras realiza sus labores, tendría más concentración que alguien que nunca lo ha hecho.

En entrevista para Business Locker, Carla Torres, career coach y especialista en Recursos Humanos, dijo que la música puede ayudar a los trabajadores en distintos momentos y formas.

“Tenemos diferentes gustos musicales y cada persona tiene historias diferentes”, dijo la experta, por tanto la música podría despertar reacciones negativas o positivas, según lo que se esté escuchando.

Señaló que en general el tipo de música es el que determina si un trabajador es productivo o no. Por ejemplo, si la música tiene sonidos rítmicos “para un trabajo de estar cargando, el ritmo está acoplado al movimiento”.

“Nunca dejamos de percibir sonidos, biológicamente estamos diseñados para estar alertas, incluso dormidos registramos sonidos”, por lo tanto el ser humano “clasifica” y asocia el audio a ciertas cosas.

Desde su perspectiva como especialista en Recursos Humanos, señaló que en su experiencia personal sí ha escuchado música para relajarse ante situaciones estresantes.

Agregó que en las empresas sí se pueden establecer políticas que prohíben escuchar música, y corresponderá a cada área definir estas reglas laborales.