* La idea de los niños transgénicos es más de negocios que científica

La ciencia ha avanzado a pasos agigantados al grado que muchas de las posibilidades que brinda dan miedo al mundo entero.

Como ejemplo podemos retomar el primer caso de bebés modificados genéticamente.

Esto ocurrió en China, donde embriones gemelos fueron alterados en su ADN para que sean resistentes a enfermedades como el VIH, la viruela y el cólera.

Sin embargo, tales acciones generaron preocupaciones, en especial en la comunidad médica, pues las consecuencias de este tipo de avances aún son desconocidas.

Sin embargo, un hombre pretende llevar esa idea aún más lejos.

Hablamos de Bryan Bishop, quien es el principal promotor de una iniciativa para poder traer al mundo a “bebés de diseño”.

¿Niños transgénicos?

La idea, a grandes rasgos, de acuerdo con MIT Technology Review, consiste en modificar el ADN de futuros embriones para que al nacer posean ya ciertas características.

Por ejemplo, se podría seleccionar el tipo de sangre que tendrá el feto, hacerlo propenso a vivir por muchos años o hasta si vendrá con la musculatura desarrollada sin necesidad de hacer ejercicio.

Esto nos recuerda al llamado “Niño Más Fuerte del Mundo”, Giuliano Stroe, que se hizo famoso por su espectacular físico a los 10 años de edad, pero ese sí, con puras pesas.

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Sin embargo, la idea ha despertado preocupación pues Bryan Bishop ni siquiera es científico.

Se trata de un hombre inmerso en el mundo de la programación y las criptomonedas.

Es decir, la idea de los niños transgénicos es más de índole comercial que científico.

De hecho, Bishop y su equipo ya han comenzado con las pruebas en animales para estas modificaciones genéticas.

“No hemos empezado con humanos, pero creemos que esto es ético”, declaró el programador.

Además, las alteraciones se realizarían a través de una terapia en los testículos.

Por tanto, los espermatozoides cargarían nueva información genética y abrirían la posibilidad de los “bebés de diseño” llevados al límite.

De miedo, ¿no?, falta ver qué ocurre cuando el mundo ponga su vista en estos experimentos.

Imagen: @giulianostr0e