* Daimler, propietaria de Mercedes-Benz, está recortando por lo menos 10,000 puestos de trabajo alrededor del mundo. La compañía ha recortado repetidamente su perspectiva de ganancias en los últimos meses

 

El fabricante de automóviles de lujo Daimler anunció este viernes la supresión de 10.000 puestos de trabajo en todo el mundo antes de 2022 para financiar la costosa transición al coche eléctrico, a la que se enfrenta todo el sector automotor alemán.

El número total de empleos suprimidos “será de cinco dígitos”, dijo a la prensa el director de personal de Daimler, Wilfried Porth, en una teleconferencia.

A principios de esta semana la empresa habló de “miles” de supresiones.

Daimler ya presentó a mediados de noviembre su plan para ahorrar unos 1.400 millones de euros en gastos de personal, frente a las “elevadas inversiones requeridas para la transición hacia la movilidad neutra en emisiones de CO2”.

Aunque una parte de las supresiones se hará dejando de remplazar a los que se jubilen y con un programa de jubilaciones anticipadas, el grupo propondrá además retiros voluntarios.

Estas medidas incluyen el recorte ya anunciado de un 10% del personal directivos, agregó el grupo, lo que corresponde a unos mil 100 puestos de trabajo, según la prensa alemana.

Daimler cuenta actualmente con unos 304 mil empleados en todo el mundo.

Igual que el resto del sector europeo del automóvil, Daimler está intentado reducir el nivel de emisiones de CO2 de sus vehículos para respetar las estrictas normas en vigor a partir del próximo año en la UE, bajo amenaza de sanciones.

 

Crisis

La débil rentabilidad de los nuevos modelos limita los márgenes y obliga a los fabricantes a ahorrar para invertir.

Todo ello en un contexto económico mediocre, con los efectos de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, y las consecuencias del escándalo de los motores diésel trucados.

En total el objetivo de Daimler es ahorrar al menos 1.650 millones de euros, entre ellos 1.400 millones en gastos de personal.

El anuncio de Daimler se suma a una serie de malas noticias para el sector automotor alemán, el pilar de la economía del país.

Las principales compañas del sector anunciaron en los últimos meses cerca de 30.000 supresiones de empleos por la mala coyuntura y a la caída de la popularidad del diésel, en beneficio de motores eléctricos.

Audi, una filial del grupo Volkswagen, anunció la supresión de 9.500 puestos de trabajo antes de 2025, únicamente en el territorio alemán.

También Volkswagen suprimirá 5.000 mientras que el proveedor de material Continental suprimirá otros 5.500 y su rival Bosch, más de 2.000.

A su vez, el estadounidense Ford prevé 5.000 supresiones de empleos en sus fábricas alemanas.

Según un estudio publicado el año pasado por la agencia alemana del empleo, unos 114.000 empleos desaparecerán antes de 2035 debido a la transición hacia los vehículos eléctricos.

El sector representa en Alemania una quinta parte de la industria, cerca del 5% del PIB y más de 800.000 empleos directos.

Al margen del conflicto comercial, la pérdida de popularidad del diésel tras el llamado ‘dieselgate’ ya está teniendo efectos y Continental decidió abandonar la fabricación de componentes hidráulicos para motores diésel y gasolina.

 

Imagen: @CarlosAlmanzarR