SpaceX se dispone este martes a lanzar su Falcon Heavy, el cohete más poderoso del mundo, desde Cabo Cañaveral en Florida, en lo que podría abrir el camino a la conquista de Marte, uno de los sueños de su millonario y excéntrico jefe Elon Musk.

El jefe de la compañía estadounidense, que ya ha reducido significativamente los costos y revolucionado el ecosistema de los lanzamientos espaciales al lograr regresar sus lanzadores a la Tierra, e incluso al mar, quiere ahora inaugurar una nueva era de la conquista del espacio.

La cuenta regresiva ya comenzó y a tres horas del lanzamiento, “la primera prueba del Falcon Heavy” sigue estando programada desde la base de Cabo Cañaveral, tuiteó SpaceX.

Y puesto que Elon Musk, un inventor e inversor de proyectos de ingeniería, no participa personalmente en la proeza, decidió poner como tripulación del Falcon Heavy a un muñeco con traje espacial al volante de un coche eléctrico rojo de Tesla, su otra empresa emblemática.

“Me encanta la idea de un coche yendo hacia el infinito en el espacio y que puede ser descubierto por una raza extraterrestre en millones de años”, había imaginado el año pasado Musk, que aspira ni más ni menos que a colonizar Marte.

SpaceX dijo que “cuando Falcon Heavy se eleve, será el cohete actualmente operativo más poderoso del mundo”.

Sin embargo, cuando los 27 motores Merlin de este súpercohete se enciendan para generar un empuje de más de 2,500 toneladas, el equivalente a 18 Boeing 747 verticalmente, este conjunto de tres Falcon 9 no apuntará directamente a Marte.

El destino de este vuelo es el espacio profundo, a una distancia aproximadamente equivalente a la que hay de Marte al Sol, y ahí la nave se pondrá en órbita después de que los tres lanzadores hayan emprendido su regreso al continente.

Con información de AFP.