Cuando acudimos a la casilla electoral para ejercer nuestro derecho al voto, siempre hay alguien que nos embarra el dedo pulgar con una tinta que no se quita en semanas, pero ese “químico” tiene una razón de ser, además de asegurar una elección limpia y democrática. (Aunque en el conteo de votos aparezca que votaste mil veces)

Fuente: Notimex.