Redacción
Feb 04, 2018

Una pequeña ciudad del norte de Estados Unidos está en pie de guerra contra la multinacional suiza Nestlé y sus planes de extraer agua de los ríos y arroyos locales para comercializarla.

“No es el mismo río de antes. Se ha estrechado y es más profundo, por lo tanto es más caliente”, dice Maryann Borden, exprofesora de 73 años que se instaló en la zona en 1953. El cambio comenzó, en su opinión, a principios de la década del 2000, cuando Nestlé empezó a extraer el agua de la región para venderla bajo su marca Ice Mountain.

Situada a 320 kilómetros al norte de Detroit, Osceola Township es una comunidad agrícola formada por unos 900 habitantes, que votaron a Donald Trump.

Esta localidad se niega a que Nestlé construya una estación de bombeo, el eslabón más importante de su proyecto para sacar 1.500 litros de agua por minuto, frente a los 950 litros que extrae hoy en día.

“Cuando se miran los conductos, que dan los niveles históricos del agua, no hace falta ser geólogo o hidrólogo para ver que son mucho más bajos que hace dos años o cinco años. Evidentemente esto preocupa mucho a los habitantes de la ciudad”, cuenta Tim Ladd, gestor municipal.

“Hay algunas presas que pueden afectar los ríos”, defiende Arlene Anderson-Vincent, que dirige la gestión de aguas de Nestlé en Norteamérica. La estación de bombeo tendrá “un impacto muy, muy pequeño en el medioambiente”, según ella.

Los datos ofrecidos por científicos pagados por Nestlé muestran que apenas hay un efecto en la naturaleza, pero no existen estudios independientes que los corroboren.

Parte del enfado de los residentes de Osceola Township tiene que ver con el sentimiento de ser explotados. Nestlé paga 200 dólares al año al estado de Michigan para extraer algo más de 500 millones de litros de agua.

Nestlé asegura que cada año da al estado de Michigan 18 millones de dólares, 2,4 de ellos en 2016 en concepto de impuestos. Quiere aprovechar la expansión del mercado estadounidense de agua, cuyas ventas (16.420 millones de dólares) superaron en 2016 por primera vez la de los refrescos sin alcohol (12.460 millones), según la firma Beverage Marketing.

Las aguas vendidas en Estados Unidos representaron un 55,3% (o 4.690 millones de dólares) de las ventas totales del grupo en 2016.

Con información de AFP.

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