Importantes zonas pesqueras asiáticas que van desde China hasta Japón están siendo amenazadas por un gigantesco derrame de petróleo que pasa casi desapercibido.

Pese a que organizaciones como Greenpeace hablan de un vertido de una magnitud que no se había visto antes, el hecho no despierta la atención que acapararon en su momento desastres como los del Exxon Valdez y la plataforma Deepwater Horizon.

No es sólo la lejanía del lugar de los hechos lo que lo mantiene fuera del centro de la agenda informativa, sino también el tipo de combustible.

Tanto la colisión del petrolero Exxon Valdez, ocurrida en Alaska en 1989, como en la explosión de la plataforma Deepwater Horizon ,en el Golfo de México en 2010, dejaron grandes manchas negras flotando en el agua.

El derrame se produjo por el choque del barco iraní Sanchi, cargado con 136.000 toneladas de un tipo ultraligero de combustible, conocido como condensado, con otro buque.

La historia completa en BBC Mundo.