El 2017 resultó ser un año especialmente sangriento. En el transcurso del año, ocho enormes ataques terroristas fueron ejecutados, cada uno con más de 100 muertes.

Seis de los ocho ataques más mortíferos se cobraron la vida de casi 1,500 personas este año en Siria, Libia, Afganistán, Egipto y Somalia, planeados, financiados y llevados a cabo por los talibanes, el Estado Islámico o Al-Qaeda.

Según el Instituto de Economía y Paz, en 2015, estas organizaciones fueron responsables de aproximadamente el 74% de las víctimas del terrorismo en el mundo.

Creamos un informe único con información de la Base de Datos Global de Terrorismo de la Universidad de Maryland, una extensa base de datos que demuestra cuán dominantes son estas mismas organizaciones terroristas en la industria mundial de los asesinatos: en 2016, por ejemplo, se registraron 13,488 ataques terroristas diferentes.

No es coincidencia que las organizaciones terroristas más letales del mundo sean también las más ricas. “Existe una clara conexión entre los dos factores”, coincide Maj-Gen. (Res.) Amos Gilad, presidente del Instituto de Política y Estrategia y ex jefe de la Oficina de Seguridad Política del Ministerio de Defensa, en una entrevista para Forbes Israel. “El componente financiero de las organizaciones terroristas es crítico y su indispensabilidad para los ataques terroristas es como el combustible para el automóvil”, agrega.

Es un hecho que una organización terrorista, como cualquier otra organización, necesita dinero para funcionar. Dinero para financiar operaciones, pagar salarios a operarios, administrar campos de entrenamiento, adquirir armas, explosivos, medios de transporte y equipo, así como mantenimiento continuo. Esto cuesta una gran cantidad de dinero y el alcance de los recursos necesarios para financiar organizaciones terroristas difiere de una organización a otra.

Pero además de examinar los medios financieros a disposición de los grupos terroristas vigentes y las formas en que cada organización financia sus operaciones, la investigación actual permite una visión tras bambalinas de la forma en que operan estas organizaciones: qué tendencias caracterizan las actividades de grupos terroristas, cómo ha cambiado el mapa de sus intereses, quiénes son los financieros detrás de ellos y cómo ha cambiado el equilibrio de poder en la arena del terror global en los últimos años.

Éstas son las 10 organizaciones terroristas más adineradas del mundo:

Hezbollah 1,100 mdd
Taliban 800 mdd
Hamas 700 mdd
Al-Qaeda 300 mdd
Estado Islámico 200 mdd
PKK – Partido de los Trabajadores de Kurdistán 180 mdd
Kata’ib Hezbollah 150 mdd
Yihad Islámica Palestina 100 mdd
Lashkar-e-Taiba 75 mdd
Ejército Republicano Irlandés (IRA) 50 mdd

Con información de Forbes.