Redacción
Febrero 12, 2018

El gobierno federal, que encabeza el priista Enrique Peña Nieto, mostró preocupación extrema por la debilidad mostrada por su precandidato presidencial José Antonio Meade Kuribreña durante el periodo de precampañas, que justamente concluyó el domingo pasado.

Prácticamente todas las encuestas mantuvieron al abanderado del PRI-PVEM-Panal en un lejano tercer lugar, en todos los rubros: conocimiento público, preferencia electoral, intención efectiva de voto… Meade quedó a años luz de Andrés Manuel López Obrador (Morena-PT-PES) e, inclusive, fue alejándose cada vez más de Ricardo Anaya Cortés (PAN-PRD-MC), que se ubica en segundo lugar.

En consecuencia, el presidente Peña Nieto ha decidido hacer frente a tan sombrío panorama, para su partido y para su candidato, de cara a los próximos comicios del 1 de julio próximo.

Es por ello que puso manos a la obra. Al mediodía de ayer se reunió en privado con el secretario de Hacienda, José Antonio González Anaya; el vocero del gobierno federal, Eduardo Sánchez; con integrantes del equipo de campaña de José Antonio Meade y con prácticamente todo el gabinete.

La encerrona privada fue, en realidad, para hacer el balance de la precampaña del PRI y su precandidato, aunque formalmente distintos funcionarios, a través de sus redes sociales, quisieron dar a entender que fue una reunión de evaluación, de seguimiento de todas las promesas que hizo EPN durante su campaña por la Presidencia en 2012 y en los primeros años de su gobierno.

Durante la inauguración del Hospital General de Zona número 5 del IMSS, en Nogales, Sonora, Eric Martin, un avezado corresponsal de la agencia Bloomberg News, preguntó sin ambages:

“Faltan menos de cinco meses para la elección presidencial y, a pesar de todas las buenas noticias que ustedes han compartido esta mañana, el candidato de su partido sigue en tercer lugar en algunas encuestas, y más que (por) la economía, la gente se muestra preocupada por la corrupción y la inseguridad, después de la revelación del desvío de recursos y aumento de violencia en varios estados. Quiero preguntar ¿qué pueden hacer ustedes como gobierno federal, y también como partido, para asegurar al electorado que el PRI y su candidato tienen las respuestas necesarias para enfrentar estos dos grandes desafíos? y ¿ustedes considerarían un triunfo de López Obrador como un peligro para México? Muchas gracias”.

Luego de un silencio fúnebre, el vocero Eduardo Sánchez Hernández tomó el micrófono y rspondió:

“Estimado Eric, nosotros desde el gobierno de la República no vamos a referirnos ni al proceso electoral ni a ninguno de los candidatos en particular. Esas preguntas habría que hacérselas al candidato del PRI y al PRI”.

Pero el gobierno de Peña Nieto ha roto todos los récords de desaprobación pública. El PRI es el partido más denostado y repudiado, y José Antonio Meade nomás “no prende” y tampoco lo quiere la gente.

Con información de Proceso.


También te puede interesar:

AMLO advierte a Fox que se apure a ayudar a Meade
El video de Anaya elogiando a Meade es legal: INE