Antes de ingresar a esta zona los visitantes deben firmar un documento que les advierte que la visita “implicará la entrada a un área hostil y la posibilidad de lesiones o de muerte”. Es un lugar que comparten dos naciones y, para algunos, es el lugar más tenso del mundo.

Se llama Panmunjom y es uno de los únicos sitios donde los soldados de Corea del Norte y los de Estados Unidos y Corea del Sur se ven las caras día y noche.

Fue allí donde se firmó el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea en 1953 y es también el lugar donde los dos países reiniciaron este martes (hora local) conversaciones tras dos años de amenazas y tensiones nucleares.

El nuevo diálogo, propuesto luego de que el líder norcoreano Kim Jong-un tendiera un ramo de olivo a su vecino y anunciara que su país valoraba enviar a unos competidores a los Juegos Olímpicos de Invierno el mes próximo, puso otra vez a Panmunjom en el radar político.

Las conversaciones, que se iniciaron este martes, ya arrojaron sus primero frutos. Según informó el jefe de la delegación negociadora de Corea del Sur, Pyongyang ofreció el envío de una delegación a esas Olimpiadas que estaría conformada por atletas, funcionarios y periodistas, entre otros.

Por su parte, Seúl propuso aumentar los contactos entre ambos países, incluyendo una nueva ronda de encuentros familiares y diálogos entre los militares de ambos países.

Panmunjom se ubica en la llamada “zona desmilitarizada”, un área que abarca un tramo de cuatro kilómetros de ancho y 238 de largo en la polémica frontera entre las dos Coreas y que, pese a su nombre, es uno de los territorios más vigilados del mundo.

Pero en esa larga área mayormente despoblada, con fauna y vegetación únicas, la llamada “aldea de la tregua” no deja de ser una rareza geopolítica e histórica.

Vía BBC Mundo.

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