Son muchísimos los millennials que de palabra parecen despreciar una oposición al socialismo. La cobertura mediática de la corrupción, la desigualdad y en general cualquier situación indeseable no les permite analizar de manera neutral.

El socialismo y el capitalismo son dos viejos enemigos que han arrastrado al planeta tanto a largas guerras como a continuas crisis socioeconómicas, y a la fecha continúan presentes en nuestro contexto seduciendo a los millennials.

Mientras que el socialismo se caracteriza por la privatización y el control por parte del gobierno sobre propiedades y recursos naturales, enfocando una idea de cooperación social para vivir y trabajar, el capitalismo basa su ideología en el trabajo privado fundamentado en elecciones individuales dentro del mercado libre, permitiendo distribuciones variadas de los bienes y los servicios.

¿Cómo es que el socialismo, dejado atrás en los fríos rincones de la antigua Unión Soviética, le está coqueteando con los jóvenes de la actualidad? Según Jerrod Laber, columnista de The Washington Post, las inquietudes políticas, económicas y sociales de esta generación los han llevado a tener poco más que tan sólo un interés casual.

Si bien algunos de ellos no se comprometen con los principios socialistas (los cuales proponen que la verdadera equidad requiere el control social de los recursos que brindarán la prosperidad para cualquier sociedad) y llegan a confundir al socialismo con el comunismo, Laber señala que los millennials “tienen una perspectiva poco realista de lo que el gobierno debería hacer y de lo que es realmente capaz de hacer”.

De acuerdo con algunas encuestas realizadas entre 2015 y el 2016, el 58% de los jóvenes de la actualidad tiene una opinión positiva del socialismo y al mismo tiempo está a favor del comercio libre (tendencia capitalista); por otra parte, el 44% prefiere vivir en un país socialista que en uno con una economía basada en el mercado, confundiendo a su vez la definición del socialismo.

Según Laber, “los millennials no entienden ni pueden concebir la experiencia de vivir bajo el totalitarismo”. En otras palabras… no poseen un entendimiento textual de los detalles de la cotidianidad bajo un régimen comunista, pues nunca han tenido que lidiar con algo como la reducción de los productos básicos como el papel de baño.

Por si lo anterior no te quedó muy claro, aquí abajo está explicado con manzanitas:

Socialismo para Millenials y Pulpines

Socialismo para #Millenials y #PulpinesGloria Alvarez desnuda al socialismo y comunismo

Posted by Lampadia Oficial on Tuesday, September 6, 2016