Corea del Norte suele tener un lugar prominente en la agenda noticiosa internacional, pero raramente acapara titulares por sus éxitos deportivos, aunque eso no significa que no hayan destacado nunca en el deporte.

Aquí te dejamos la lista de las máximas proezas del deporte norcoreano.

La victoria imposible

Nadie podía creer lo que estaba presenciando cuando Pak Doo-ik anotó el gol que adelantaba a Corea del Norte frente a Italia en el minuto 42 de la primera parte en el último partido de ambos de la fase de grupos del Mundial de Inglaterra 1966.

Fue un tanto que a la postre resultó decisivo para completar la mayor sorpresa que se ha registrado en la historia de los mundiales.

Pocos imaginarían que una desconocida selección norcoreana, que llegó a Inglaterra a participar en su primera copa del mundo, fuera capaza de vencer a una de las potencias del balompié europeo y que ya ostentaba dos títulos mundiales en sus vitrinas.

Y no solo lo hizo, sino que con su triunfo pudo avanzar a los cuartos de final del torneo, donde perdió con Portugal 5-3 después de haber ido ganando por tres goles de ventaja.

La marcha unificada

Las delegaciones de Corea del Norte y Corea del Sur marcharon juntas en la ceremonia inaugural de Sídney 2000 detrás de la bandera de la unificación coreana.

Luego tuvo especial interés al haber sido izada en Corea del Sur durante los juegos asiáticos de Busan de 2002 y en los Juegos Universitarios de verano de Daegu de 2003.

La última vez que se utilizó con alcance global fue en las Olimpiadas de Atenas en 2004 y en los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín en 2006. Pese a marchar juntos, ambos países competían por separado.

Jong Song-ok

La corredora de larga distancia norcoreana no llegó a participar en Sídney según se comentó en los reportes de prensa de la época por instrucciones directas de Kim Jong-il, pero sí lo hizo un año antes en los Campeonatos Mundiales de Atletismo de Sevilla, donde ganó el maratón.

Fue allí donde logró el mayor y hasta ahora único triunfo de Corea del Norte en una pista atlética.

Su victoria tuvo tanta repercusión que Song-ok quedó inmortalizada en los murales de la capital norcoreana, más allá que el fondo que acompaña a su figura no corresponda con la realidad.

Levantando la gloria

Ocurrió en el Campeonato Mundial de Halterofilia en Kazajistán, en el que por primera vez la pequeña nación asiática lideró la clasificación de medallas de una especialidad deportiva.

Las dos siguientes ediciones se llevaron a cabo en Estados Unidos, lo que incidió directamente en su cosecha de medallas.

En Houston en 2015 solo consiguió cuatro medallas de oro, mientras que en Anaheim el año pasado no participó al tener problemas de visado para entrar al país.

Vía BBC Mundo.

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