Mark Douglas no tenía idea de qué cinco días adicionales de un año podrían hacer por su compañía.

Era enero de 2017, y Douglas, director general de la empresa de marketing y publicidad SteelHouse, anunció a su equipo que cada mes tendrán un fin de semana de tres días gracias al ahora el llamado “SteelHouse Day”.

Durante un viernes o lunes de cada mes, la compañía completa se cerraría.

Ha pasado un año desde que Douglas implementó la política, y dice que ha habido mejoras tremendas en la moral y la productividad de los empleados, muy por encima de lo que él pensaba que sucedería.

“Estamos literalmente eliminando un día al mes de trabajo para toda la compañía”, dijo Douglas a en entrevista con Business Insider.

Para la persona que trabaja ocho horas al día, eso representa unas 40 horas extra al año en productividad perdida. SteelHouse tiene aproximadamente 250 empleados, lo que significa que sacrifica 10 mil horas de trabajo potencial simplemente ofreciendo un extra de cinco días libres.

La historia completa en El Financiero.