Actualmente son muchas las empresas que deciden pagar una parte del sueldo de sus empleados con “vales de despensa”, y aunque para muchos esto es malo, la verdad es que para la empresa atrae muchos beneficios.

Los vales de despensa nacieron con el objetivo es restituir al trabajador parte de lo que se le retiene de sus percepciones por concepto fiscal para la adquisición específica de alimento; pero no sólo se benefician los empleados, también lo hace la organización mediante la deducción de impuestos.

Una compensación al impuesto retenido. Los vales de despensa son una prestación diseñada para contrarrestar el descuento de impuestos que realiza una empresa en el pago de nómina.

Si, por ejemplo, el sueldo mensual de un empleado es de 10 mil pesos, la empresa le descuenta por concepto de impuestos y cuotas de Seguro Social cerca del 10 % (ese porcentaje va subiendo sobre salarios más altos). En este ejemplo, su suelto neto sería de 9 mil pesos.

Como prestación, el Gobierno tomó la determinación hace años de permitir a las empresas incluir un porcentaje de sus percepciones para que sean destinadas únicamente a la adquisición de alimentos. Como ventaja, ofreció beneficios.

Generalmente, el porcentaje de vales de despensa es del 10%, o sea que el trabajador terminaría recibiendo más ingresos de manera diferente, y cobraría 10 mil pesos netos.

Un beneficio mutuo

Dar vales y no dinero significa también un beneficio fiscal para las empresas: grava menos impuestos que si se diera el dinero en efectivo.

Esta información debes transmitirla de la manera más sencilla posible -y hasta obvia- para que los trabajadores tengan claridad en la toma de decisiones.

Tu empresa tiene que reconocer de manera clara y directa ante los empleados que lo más inteligente, para todos, es operar con los menores costos posibles.

Hay que destacar que uno de los principales problemas que enfrentan las organizaciones de todos los tamaños es al altísimo costo que significa pagar las prestaciones de ley a un trabajador: IMSS, Infonavit y Afore, principalmente.

Ante estas circunstancias, la empresa debe explicar a los empleados que la búsqueda de una mejor planeación fiscal le permite pagar la nómina en tiempo y forma, cuidando que no perjudique al trabajador en sus prestaciones y, a la vez, pretendiendo obtener un ahorro.

Es por ese motivo que se justifica que la nómina se divida en varios rubros, entre ellos los vales de despensa, que no hacen parte de la carga fiscal y sí benefician al trabajador.

La adopción de medidas que aporten beneficios para empleados y para la empresa es una manera de elevar la rentabilidad de la organización. Si lo explicas bien a tu personal, servirá para mejorar el clima organizacional y elevar la lealtad y la productividad.