Para qué moverle al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) si todo va bien, se preguntan representantes mexicanos de la industria automotriz, sin embargo, la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, no opina lo mismo.

El sector terminó el 2017 sin un acuerdo que defina lo que pasará con las reglas de origen en el TLCAN, pues se espera que el tema se concrete en las últimas rondas de la renegociación para el 2018.

¿Qué es lo que pide el gobierno de Trump en el TLCAN? En la cuarta ronda, la administración de Estados Unidos propuso aumentar el contenido regional en el sector automotriz de 62.5% a 85%, donde el 50% de las autopartes tendrían que fabricarse en ese país.

“Las normas de origen son los criterios necesarios para determinar la procedencia nacional de un producto. Su importancia se explica porque los derechos y las restricciones aplicadas a la importación pueden variar según el origen de los productos importados”, de acuerdo con la definición de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El mandatario republicano pretende disminuir el déficit comercial (cuando un país importa más de lo que exporta) con México en la renegociación del TLCAN y una de las maneras de hacerlo es a través de la modificación de las reglas de origen, según analistas.

El déficit comercial (cuando un país importa más de lo que exporta) de Estados Unidos con el mercado mexicano se amplió de 37,145 millones de dólares (mdd) a 64,354 mdd de 2002 a 2016, arrojan datos del Servicio Comercial del país vecino del norte. Con Canadá, el gobierno estadounidense tiene un déficit de 10,958 mdd.

Entre los principales productos de exportación de México a Estados Unidos se encuentra equipo de transporte (incluye vehículos de motor), que ocupa 15% de los envíos totales a ese país; seguido por productos electrónicos y computadoras, con 5%, y aceites crudos de petróleo, con 2.5%, indica un documento del grupo financiero Monex.

¿Qué pasará en el sector automotriz si sale EU del TLCAN o si se modifican las reglas de origen?

Gabriela Siller, directora de Análisis Económico Financiero de Banco BASE, explica que un cambio en las reglas de origen o una posible salida de Estados Unidos afectará tanto a la industria automotriz mexicana como a la canadiense y estadounidense, debido a la conexión de los tres países en las cadenas de producción.

“El impacto negativo sobre el sector dependerá de los choques en el tipo de cambio y del impuesto a las importaciones de automóviles y de autopartes que se lleguen a determinar”, comentó la especialista.

En caso de que el peso se deprecie lo suficiente, existe la posibilidad de que las exportaciones se mantengan.

Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (Amia), señaló en una anterior reunión con medios que el acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá ha funcionado para el sector, por lo que es importante no hacer modificaciones.

“No lo hemos hecho mal. Viene una fase de negociación muy importante, donde mantener la postura será fundamental”, dijo Solís.

“El mensaje que dan (al querer mantener las reglas) es que no están de acuerdo con la propuesta presentada por los Estados Unidos, que busca beneficiar significativamente a su industria. Los negociadores de Canadá ya han dicho que no aceptarán dicha propuesta; la falta de respuesta por parte de México demuestra que el país tampoco estará dispuesto a aceptarlas”, añadió Siller.

Para Luis Aguirre Lang, nuevo presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), aceptar de la noche a la mañana el aumento en el porcentaje regional, sin estar preparados en capacidad productiva, ocasionará altos costos en el consumo.

Además, incrementar las reglas de origen requeriría de un periodo de transición largo, debido a las decisiones de inversión y procesos de manufactura, añade Juan Francisco Torres Landa, socio de Hogan Lovells BSTL.

El especialista recordó que se tiene hasta marzo para determinar algún acuerdo en temas estancados como reglas de origen, periodos de revisión y normativas específicas en materia de compra de gobierno, debido al periodo de elecciones presidenciales en México.

“Le estamos haciendo el caldo gordo a otros, a los que están fuera de la región, cuando ésta se ha vuelto la más competitiva del mundo. Estaríamos generando una distorsión en beneficio de terceros”, dice Torres Landa.

Con información de Forbes.