Los bitcoins es la moneda virtual de la que todo mundo está hablando, y no es para menos pues ha llegado a precios inimaginables de hasta 15 mil dólares por moneda.

El analista John Coates, neurocientífico de la Universidad de Cambridge y exinversionista en Wall Street, relacionó el comportamiento irracional de las burbujas financieras con la actitud impulsiva de los hombres, que invierten sólo por las millonarias ganancias que pueden obtener en poco tiempo.

Según esta teoría, están más dispuestos a arriesgarse impulsados por la testosterona que se genera en sus cuerpos cuando hacen una inversión exitosa.

Este argumento señala que históricamente los mercados especulativos han estado dominados por inversores masculinos que han propiciado el auge y caída de los precios en mercados tan distintos como la “tulipomanía” del siglo XVII hasta las “hipotecas tóxicas” de 2007 y 2008 que dejaron a miles de personas en la calle.

Según algunos estudios de mercado, la participación femenina en los servicios financieros estadounidenses es limitada: el 9.4% de los cerca de 7,700 puestos de trabajo en fondos de inversiones en 2015 estaban ocupados por mujeres. Y en las posiciones más altas de una empresa la situación se pone peor: las mujeres representan el 2.1% de los directores ejecutivos en la lista de las 500 empresas con mayor capitalización de mercado.

“El hecho de que el 95% de los inversionistas en bitcoin y otras criptomonedas son hombres, es una gran bandera roja para mi”, considera Duncan Stewart, director de investigación de la oficina de la consultora Deloitte en Canadá, quien administró un fondo tecnológico de inversión entre 1993 y 2004.

La brecha de género que tradicionalmente ha existido en las finanzas se ha hecho extensiva al mundo de las criptomonedas, pero como este mercado tiene un componente altamente riesgoso, es cuando más se nota la ausencia de personas que tengan una visión más cautelosa, dicen los expertos.

Pero tampoco está demostrado que, si se incorporaran inversionistas mujeres a este tipo de mercados, tomarían menos riesgos, dado que hasta ahora existen estudios sectoriales que no han hecho un seguimiento durante un largo período de tiempo en torno a estas variables.

La historia original se publicó en BBC Mundo.