Redacción
1 feb 2018

Los jóvenes neoyorkinos se despiden del alcohol… y optan por el kava, una bebida levemente narcótica que surgió en el Pacífico Sur hace miles de años. Según sus adeptos, ayuda a sobrellevar las largas jornadas laborales, multitudes en el metro y a Donald Trump.

La raíz se muele y se convierte en polvo, luego se mezcla con agua y finamente se cuela. Para evitar que sepa a agua con barro, se mezcla con fruta en un “kavatail”. La bebida anestesia levemente la lengua y los labios, relaja y provoca euforia.

Sus adeptos aseguran que mejora el humor y alivia el estrés de la vida moderna; algunos prefieren esta bebida antes que el alcohol, porque aseguran que no genera resaca.

En Florida el kava es bastante conocido pero en Nueva York apenas hay tres establecimientos dedicados a la bebida. Según sondeos, los adolescentes y “millennials” beben menos que sus padres.

Los empresarios del kava afirman que un futuro con menos alcohol está a la vuelta de la esquina.