Ciudades tan distintas como Londres, Jerusalén o Varsovia comparten una iniciativa: El día mundial sin pantalones.

En la conservadora Jerusalén, y a pesar de una temperatura de -10º C, los pasajeros del tranvía dibujaron sonrisas y caras de asombro en sus compañeros de viaje, el domingo.

Aunque la propuesta despierta sensibilidades entre musulmanes o de judíos ortodoxos, para algunos se trata solo de romper la rutina diaria. Pero para otros, quitarse los pantalones en el transporte público es una cuestión de principios.

La iniciativa nació en Nueva York en 2002. Y sea cual sea el motivo para hacerlo, cada año, más ciudades, le dan un día libre a sus pantalones.