Un atacante suicida se inmoló el jueves cerca de un grupo de policías y manifestantes en Kabul, dejando al menos 11 personas muertas y 25 heridas. El atentado fue reivindicado por grupo yihadista Estado Islámico.

La policía de Kabul indicó que el suicida había apuntado contra agentes de la policía, cinco de los cuales perdieron la vida y otros once resultaron heridos.

Todas las víctimas fueron trasladadas a hospitales y el balance podría aumentar según indicó el portavoz del ministerio de Salud afgano.

La manifestación denunciaba la muerte de un comerciante durante una operación policial contra traficantes de alcohol y drogas. Los habitantes de Afganistán, un país mayoritariamente musulmán, tienen prohibido vender y consumir alcohol.