Miles de personas en todo el mundo pudieron disfrutar el miércoles de una “superluna azul de sangre”: un eclipse lunar total, particularmente raro por su tamaño.

La luna quedó completamente cubierta y después empezó a reaparecer cubierta con un tono cobrizo, de ahí el nombre del fenómeno.

También se la llama “azul” pero no por el color, sino porque se trata de la segunda luna llena en un mes, algo que sólo sucede en promedio cada dos años y medio. Y es “súper”, porque el astro estaba el miércoles muy cerca de la Tierra.

El espectáculo fue observable en parte de América del Norte, Rusia, Asia y el océano Pacífico.

La última superluna “azul de sangre” se produjo el 30 de diciembre de 1982 y el próximo fenómeno similar será el 31 de enero de 2037.